• El futbolista Nico Williams con la camiseta técnica de la selección española durante una rueda de prensa en el Mundial 2026 frente a un panel oficial de logotipos de la FIFA.

¡Es solo fútbol, pero me gusta! La verdad médica sobre la pubalgia de Nico Williams

Ayer fue una jornada de cuartos para recordar. Merino, otra vez. España se clasificó de nuevo para unas semifinales del Mundial, primera vez desde Sudáfrica 2010, y ya sabemos cómo acabó esa vez.

El jugador del Arsenal entrando desde el banquillo para resolver con un gol casi en el descuento (repitiendo como ya pasó contra Portugal) y meter a La Roja entre los 4 primeros del mundo. El último paso hacia su segunda estrella será contra Francia. ¿Quién dijo que esto fuera fácil?

El regreso de Nico Williams ante Bélgica: ¿Milagro o reagudización?

Y otra de las buenas noticias del partido ante Bélgica, Nico Williams volvió al césped. Solo unos minutos, pero volvió y a punto estuvo de ser él el que metiera la punta de la bota para meter el gol. Desde el punto de vista médico, su evolución ha sido más rápida de lo que las primeras pruebas auguraban, y eso merece una reflexión.

La entrada de Nico de la Cruz en el minuto 93 del partido ante Uruguay le provocó una lesión en el aductor derecho que parecía le iba a mantener fuera del Mundial. Sin embargo, el poder jugar en pocos días nos lleva a pensar que más que una rotura muscular nueva, lo que sufrió pudo ser una reagudización del área ya sensibilizada por la pubalgia crónica que arrastra desde septiembre. No es lo mismo un desgarro sobre músculo sano que un episodio agudo sobre tejido que lleva meses bajo tensión y microtraumas repetidos.

La biomecánica del aductor largo: exigente y poco valorada

El aductor largo es el principal protagonista de lo que en medicina deportiva conocemos como pubalgia del futbolista u osteopatía dinámica del pubis. Su inserción en el tubérculo púbico lo sitúa en el epicentro de una tensión mecánica permanente: por arriba tiran los rectos abdominales, por abajo el aductor, y la sínfisis púbica actúa como punto de balanceo entre ambas fuerzas. En el fútbol, cada pase con el interior, cada chut y cada sprint o cambio de dirección genera una cizalla repetitiva sobre esa inserción que, acumulada durante meses, termina generando microrroturas, inflamación crónica y dolor insidioso.

El problema es que al principio el futbolista aguanta, sigue compitiendo, baja su rendimiento sin identificar bien el origen, y cuando el diagnóstico llega el daño ya es relevante. En la delegación catalana de la Mutualidad de Futbolistas más del 40% de los casos de dolor en la zona púbica tiene foco predominante en el aductor.

El futbolista Nico Williams con la camiseta técnica de la selección española durante una rueda de prensa en el Mundial 2026 frente a un panel oficial de logotipos de la FIFA.

Aquí radica la clave clínica que explica el caso de Nico. Una pubalgia crónica condiciona una sobretracción del músculo por lo que su umbral de lesión puede estar significativamente reducido, la capacidad de absorber impactos externos disminuye, y la respuesta inflamatoria a cualquier traumatismo se amplifica.

Por eso un golpe que en otro jugador habría quedado en una simple contusión o molestia transitoria, en él se convierte en una baja de días. Y por eso también la recuperación puede ser más rápida de lo esperado: no había una rotura muscular fría, sino una exacerbación aguda sobre un tejido ya tocado (conocido por el equipo médico) y con un protocolo de tratamiento ya rodado.

Tenotomía bilateral: Cuándo pasar por el quirófano en la pubalgia crónica

Cuando el tratamiento conservador fracasa —fisioterapia, trabajo excéntrico, reposo relativo— y el futbolista sigue limitado, en Instituto Cugat y en la Mutualitat Catalana de futbolistes optamos por la tenotomía bilateral del aductor largo. Técnica sencilla descrita hace más de 50 años y que consigue la descompresión del sistema sin sacrificar la inserción ni la fascia, generando un neotendón elongado que redistribuye las fuerzas mecánicas y elimina el punto de conflicto.

En nuestra serie de 100 futbolistas profesionales intervenidos en la Mutualitat —publicada en Clinical Orthopaedics and Related Research (Cugat et al.) este mismo año— el 86% no requirió reintervención, con una tasa de recidiva del 2,4% y un retorno a la competición medio de 11 semanas. La rehabilitación posterior prima la elasticidad sobre la potenciación: el músculo no necesita más fuerza sino más rango de movimiento sin tensión.

Nico Williams tiene 22 años y se enfrenta a la decisión que muchos futbolistas jóvenes con pubalgia crónica deben tomar tarde o temprano: seguir gestionando el dolor o resolver el problema de raíz si pierde minutos, días y semanas de juego.

Mientras tanto, España avanza, segunda vez en semifinales. Y Nico, con sus minutos ante Bélgica, ya ha dado una lectura a De la Fuente de que cuando está bien, puede contar con él. El mensaje clínico sigue siendo el de siempre: el aductor del futbolista necesita seguimiento proactivo, no reactivo. Cuando se espera a que duela para tratarlo, ya se llega tarde.

 

David Barastegui

Traumatólogo deportivo Instituto Cugat Barcelona

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