En Instituto Cugat apostamos por la innovación aplicada a la recuperación funcional. Una de las tecnologías que utilizamos en fisioterapia y readaptación es la Alter G, una cinta de correr antigravedad avanzada que permite volver a caminar o correr antes, con más seguridad y menos impacto articular.
¿Qué es la cinta de correr antigravedad Alter G?
Se trata de una cinta equipada con un sistema de presión de aire diferencial, una tecnología desarrollada originalmente por la NASA. Este sistema reduce parcialmente el peso corporal del paciente mientras camina o corre.
En la práctica, significa que el cuerpo soporta menos carga y las articulaciones trabajan con menor estrés mecánico.

¿Cómo funciona la Alter G?
El paciente se coloca en una cámara sellada a la altura de la cintura. La cinta de correr antigravedad ajusta la presión de aire y “descarga” un porcentaje de su peso corporal.
Esto permite, por ejemplo:
- Caminar con menos dolor.
- Correr con menor impacto.
- Reeducar la marcha tras una cirugía.
- Iniciar fases de readaptación de forma progresiva.
- Recuperar confianza en el movimiento.
¿En qué casos está indicada?
La cinta antigravedad es especialmente útil en procesos de recuperación tras lesiones o cirugía, como:
- Cirugía de ligamento cruzado anterior.
- Meniscectomía o cirugía meniscal.
- Cirugía de cadera.
- Cirugía de tobillo.
- Lesiones deportivas con retorno progresivo a la carrera.
- Sobrecargas articulares o tendinosas.

La Alter G NEO en las instalaciones del Instituto Cugat en Barcelona, una tecnología de vanguardia utilizada por deportistas de primer nivel para acelerar su recuperación funcional.
Beneficios de la tecnología Alter G para el paciente
1. Menos impacto, más confort
Al reducir parte del peso corporal, disminuye la carga sobre:
- Rodillas.
- Tobillos.
- Caderas.
- Tendón rotuliano.
Esto hace que caminar o correr resulte mucho más cómodo, especialmente en fases iniciales.
2. Recuperación progresiva y controlada
El trabajo se adapta al momento de cada paciente. Habitualmente se empieza descargando entre un 50% y un 60% del peso corporal, y se avanza progresivamente hasta alcanzar un 90%-95%, muy próximo al peso real.
3. Facilita el “return to run”
Uno de los grandes objetivos en deportistas y personas activas es volver a correr con garantías. La cinta antigravedad permite una transición segura entre la rehabilitación clínica y la vuelta al campo, la pista o la actividad habitual.
¿Qué siente el paciente al usarla?
La sensación más habitual es de ligereza y seguridad. Muchos pacientes notan que pueden moverse con mayor soltura y sin molestias que todavía aparecerían corriendo en superficie convencional.
Esto no sustituye al trabajo de fuerza, control neuromuscular o readaptación, pero sí lo complementa de forma muy eficaz.
Tecnología al servicio de la recuperación
En Instituto Cugat combinamos experiencia clínica, fisioterapia especializada y tecnología avanzada para optimizar cada fase del tratamiento.
La cinta de correr antigravedad es un ejemplo de cómo la innovación puede ayudar a recuperar antes, mejor y con más confianza.