• Lissette Barrios, paciente del Instituto Cugat, sentada al aire libre durante una entrevista en vídeo, vestida con chaqueta amarilla y micrófono, en un entorno ajardinado.

El Instituto Cugat logra salvar el pie de una paciente gracias a un tratamiento innovador

La paciente Lissette Barrios, de 51 años, llegó a Instituto Cugat tras un largo y complejo recorrido médico a causa de un proceso infeccioso persistente tras el postoperatorio del pie izquierdo.

A pesar de múltiples cirugías y tratamientos antibióticos prolongados, la herida no cerraba, provocando una fístula que seguía drenando, afectando de forma significativa a su calidad de vida.

Una infección ósea compleja y una propuesta inicial de amputación

En Estados Unidos, donde había sido tratada inicialmente de su lesión de manera quirúrgica, el equipo médico confirmó el diagnóstico postoperatorio de osteomielitis crónica localizada en la base del quinto metatarsiano del pie. Ante la dificultad para controlar la infección y la falta de respuesta a los tratamientos previos, la opción que se le planteó fue la amputación del pie como solución definitiva.

Buscando una alternativa, Lissette contactó con el Instituto Cugat gracias a la recomendación de otros pacientes. Tras una valoración exhaustiva, el equipo confirmó la complejidad del caso, pero consideró que todavía existía una opción más conservadora viable preservando la extremidad.

El enfoque del Instituto Cugat: preservar el pie y recuperar la funcionalidad

El objetivo del tratamiento fue claro desde el inicio: preservar al máximo las estructuras óseas y articulares del pie y evitar la amputación. Se llevó a cabo una cirugía precisa para resecar únicamente el hueso afectado, combinada con un seguimiento estricto y un abordaje multidisciplinar que incluyó traumatología y cirugía ortopédica, medicina interna (enfermedades infecciosas), anestesia, fisioterapia y enfermería.

Lissette permaneció varias semanas hospitalizada para control del postoperatorio y la terapia antibiótica y continuó su recuperación en Barcelona con un acompañamiento médico constante. Tras la finalización del tratamiento antibiótico y el control evolutivo, la evolución de la paciente ha sido favorable manteniendo controles analíticos y de pruebas complementarias sin rastro de infección, iniciando la rehabilitación y el retorno progresivo a sus actividades diarias y teniendo en mente incluso el volver a realizar actividad física en un tiempo.

Conclusión

Este caso refleja cómo un enfoque especializado y conservador permitió ofrecer a Lissette una alternativa a la amputación inicialmente planteada, mejorando su pronóstico funcional y su calidad de vida.

Vídeo de Lissette Barrios

A continuación, Lissette comparte en primera persona su experiencia y el proceso vivido en el Instituto Cugat.

 

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