Las lesiones musculares son las más frecuentes en el futbolista, hablamos de casi el 40% de las 27.000 lesiones anuales que Instituto Cugat trata en la Mutualidad Catalana de Futbolistas.
Es quizás menos traumática que la lesión del LCA por las implicaciones que tiene, pero no se debe olvidar que son las lesiones que presentan un mayor número de días de baja de los futbolistas profesionales y amateurs en el cómputo anual de lesiones de cualquier equipo de fútbol.
El músculo semimembranoso en el grupo isquiosural
Dentro de estas lesiones, los que sufren más son los isquiosurales, la musculatura de la parte posterior del muslo y que realizan, entre otras funciones, la flexión de la rodilla.
Entre los isquiosurales, es bien conocido el bíceps femoral, que por su anatomía es el que mayor índice de lesiones presenta, pero no se deben olvidar los otros dos, el semitendinoso y el semimembranoso. Este último es el que ocupa las portadas de la prensa por la reciente lesión de uno de los delanteros del FC Barcelona, Ferran Torres.

Grados de lesión del músculo semimembranoso
Aparte de la anatomía, cobra importancia el grado de la lesión ya que es lo que marca principalmente el pronóstico y la vuelta al entrenamiento y a la competición del jugador.
Hay varias clasificaciones, de mayor o menor complejidad, pero, en definitiva, el tiempo de curación del tejido responde al grado de afectación del tejido conectivo (el que sustenta la fibra muscular), ya sea el tendón, la aponeurosis o la fascia.
Desde Instituto Cugat en Barcelona adaptamos el proceso de recuperación dependiendo del grado de afectación del tejido conectivo, esto incluye desde los casos severos que pueden requerir tratamiento quirúrgico a aquellos que se pueden resolver con tratamiento conservador.
Tiempo de recuperación y riesgo de recaída
De 6 a 8 semanas de cicatrización
Biológicamente, las lesiones musculares más comunes presentan una cicatrización aceptable a partir de las 6-8 semanas, de ahí que la mayoría de estas lesiones requieran ese tiempo mínimo de recuperación.
Pero cuidado, no todo depende de la curación biológica, también de las sensaciones del jugador, del staff médico, del cuerpo técnico y de la progresión del propio jugador hasta la vuelta completa a la competición, ya que el riesgo de recaídas en estas lesiones es relativamente alto.
Actualmente, es posible optimizar el tiempo de curación con tratamientos biológicos como el uso de Plasma Rico en Plaquetas intralesional, una técnica que en Instituto Cugat se aplica desde hace 20 años.
Este abordaje se complementa con terapias avanzadas de fisioterapia y readaptación con el objetivo de acortar el tiempo de recuperación del jugador y, lo que es aún más importante, reducir el riesgo de recaída.