¿Qué es el ligamento lateral interno y por qué se lesiona?
La práctica deportiva, especialmente aquellas actividades que implican giros, cambios bruscos de dirección o impactos sobre la rodilla, puede someter a los ligamentos a tensiones superiores a su capacidad de resistencia. En este contexto, una de las estructuras que se lesiona con mayor frecuencia es el ligamento lateral interno (LLI), también conocido como ligamento colateral medial.
El ligamento lateral interno desempeña un papel fundamental en la estabilidad de la rodilla, no solo durante la práctica deportiva, sino también en actividades cotidianas como caminar, subir o bajar escaleras o levantarse de una silla. Su lesión puede provocar dolor, sensación de inestabilidad y limitación funcional variable según el grado de afectación.

Diagrama que muestra la localización del ligamento lateral interno de la rodilla, estructura clave para la estabilidad medial y frecuentemente afectada en lesiones deportivas.
Cómo se diagnostica una lesión del ligamento lateral interno de la rodilla
El diagnóstico se basa principalmente en una exploración clínica detallada, que sigue siendo el elemento clave para identificar la lesión y determinar su gravedad.
Las pruebas de imagen, como la ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética, permiten confirmar el diagnóstico y valorar con mayor precisión el grado de lesión, así como la posible asociación con otras estructuras de la rodilla.
Tratamiento de la lesión del ligamento lateral interno de la rodilla
En cuanto al tratamiento, la mayoría de las lesiones del ligamento lateral interno presentan una buena evolución con medidas conservadoras. La cirugía queda reservada para casos poco frecuentes, generalmente lesiones crónicas o inestabilidades persistentes que no responden al tratamiento habitual.
Los tres pilares del tratamiento conservador
Dentro del abordaje conservador, existen tres pilares fundamentales con una alta tasa de éxito.
Ortesis y protección ligamentosa
El uso de ortesis o rodilleras específicas ayuda a proteger el ligamento y a mantenerlo en una posición favorable para su cicatrización, permitiendo que los procesos biológicos naturales de reparación actúen de forma eficaz.
Fisioterapia y rehabilitación funcional
La fisioterapia y la rehabilitación son esenciales para controlar la inflamación, recuperar la movilidad y restablecer la función de la rodilla de forma progresiva y segura.

Preparación del plasma rico en plaquetas (PRP) en Instituto Cugat en Barcelona, una de las terapias biológicas utilizadas para favorecer la recuperación del ligamento lateral interno de la rodilla.
PRP (plasma rico en plaquetas)
En este contexto, los tratamientos biológicos como el plasma rico en plaquetas (PRP) han supuesto un avance relevante.
Aplicado de forma precisa bajo guía ecográfica, el PRP puede favorecer los procesos de reparación del ligamento, acortar los tiempos de recuperación y reducir el riesgo de cronificación o de nuevas lesiones.
Este tipo de tratamiento forma parte del abordaje que se realiza en la Unidad de Medicina Regenerativa del Instituto Cugat.
La importancia de una valoración especializada
Por todo ello, ante una lesión del ligamento lateral interno, es recomendable una valoración especializada, que permita establecer un diagnóstico preciso y diseñar un tratamiento individualizado, basado en la evidencia y adaptado a las necesidades funcionales de cada paciente.